Blog

LA EMPRESA FAMILIAR COMO GENERADORA DE RIQUEZA

descarga.jpg

 
Comprender La Riqueza
 
Lo que comenzó siendo apenas una idea, luego un proyecto y finalmente una forma válida de vida para el grupo familiar, con el paso del tiempo se convierte en la gran empresa, fuente de orgullo y ejemplo para las generaciones venideras. La empresa familiar lleva en su simiente la fuente intrínseca de energía y vitalidad que, comienza atacando la pobreza y concluye generando riqueza para una comunidad.

Resulta redundante hablar sobre la importancia económica de la empresa familiar. Su verdadero valor, sin embargo radica en su aporte como generadora de riqueza a una sociedad. Lo primero que debemos entender es que la verdadera riqueza no radica en la creación elemental de dinero y que  la pobreza no es sólo  la ausencia de dinero. Pobreza y riqueza van más allá de la carencia o abundancia de dinero. El dinero se puede usar a veces como medida de la riqueza, un medio para almacenarla, y como un útil conjunto de símbolos para el intercambio de riqueza. Pero el dinero no es riqueza, y la naturaleza de la pobreza es mucho más interesante y controvertida que la simple falta de dinero. La verdadera riqueza es interna: es el resultado de la forma como utilizamos nuestros potenciales para solucionar problemas. La auténtica riqueza es mental: nuestros pensamientos guían nuestras acciones y ellas hacia nuestros resultados. La riqueza abundante y plena es espiritual: se genera cuando tomamos en nuestras manos la decisión trascendental de realizar nuestro propio  destino.
 
Así como señalamos que tenemos talentos ocultos sin desarrollar, también podemos afirmar que dentro de cada ser hay una energía prodigiosa, que en muchos casos está sin despertar, esperando el estímulo adecuado para activarse. Hay una gran diferencia entre el perdedor y el ganador: mientras el perdedor carece de vigor y dinamismo, el triunfador es un torrente de energía, motivación y empeño.
 
Buena parte de las empresas familiares surgen como un recurso para atacar la pobreza; un medio elemental para conseguir subsistir, pero en la medida en que la familia se compromete con la empresa como una fuente para generar valor y prosperidad, sus espíritus se ven fortalecidos para no desfallecer ante las eventualidades: hacer empresa familiar es un camino sin retorno cuya más anhelada presea es la permanencia. Toda empresa comienza con la idea de “tener”: tener dinero, tener trabajo, tener comodidades… Pero en la medida en que el empresario familiar debe acometer nuevos retos y vencer las dificultades propias del desarrollo, debe echar mano de todas sus facultades para salir adelante: debe postergar la satisfacción del consumo inmediato para ahorrar o crear fuentes de trabajo y actividad; debe invertir todo su tiempo, creatividad y energía para conquistar sus metas; debe insistir ante las dificultades para conseguir que el éxito se abra ante sus ojos como fuente viva de prosperidad.
 
Comienza buscando  el “tener” y termina en el “ser”. Se vuelve más persistente, más creativo, más organizado, más unido a los suyos alrededor de una idea productiva que se torna cada vez con más fuerza en el pozo de sus anhelos y objetivos. La empresa familiar exitosa nos permite ser más armoniosos, más auténticos, más alegres, más humanos, más líderes, más rectos y sobre todo, más tracendentes. La empresa familiar nos abre una ventana ante la vida que nos lleva a una más clara comprensión de los medios para construir un futuro mejor para los seres que amamos. Esa es la verdadera riqueza.
 
El Milagro De La Empresa Familiar
 
Cuando iniciamos nuestra empresa familiar comenzamos por disponer unos cuantos recursos financieros, a los cuales sumamos otros de órden físico, pero aportamos lo mejor de nuestros conocimientos, experiencias y competencias personales con la intención de encontrar utilidades. Pero, para nuestra sorpresa, las utilidades van acompañadas de otros resultados insospechados: empezamos a ganar participación en una mercado que es fuente de oportunidades; nuestra empresa exige crecimiento en la medida en que triunfa; requiere de innovación como energía vital para poder mantenerse y progresar; genera desarrollo personal y profesional a quienes participan y se comprometen con su actividad; engendra productividad y termina por propiciar valor agregado social al medio en el cual se mueve.
 
El aporte social: un camino sin retorno
 
Una empresa familiar exitosa no es solamente fuente de empleo y prosperidad sino que a la postre se constituye en la más maravillosa fuente de desarrollo de la sociedad en la cual está inmersa. La responsabilidad social de la empresa familiar es ineludible e intrínseca a su naturaleza. Una empresa familiar debe propiciar responsabilidad social y su verdadera fortaleza en el tiempo es su valor agregado a la comunidad. En la medida en que ese valor agregado sea mayor, la recompensa que le otorgará la sociedad será la garantía de permanencia.
 
El aporte social es en este sentido un camino sin retorno: imprescindible en el presente para mantenerse en el tiempo. Las empresas familiares que han comprendido este axioma han dado los primeros pasos para sobrepasar los naturales obstáculos de toda organización humana.
 
Las mayores dificultades y problemas que atentan contra la supervivencia de la empresa familiar no provienen siempre de su entorno. Curiosamente,los más nefastos inconvenientes nacen y prosperan al interior de estas organizaciones. ¿Cómo esos inconvenientes atentan contra el futuro de la empresa familiar?. ¿Las mayores dificultades son de órden técnico o administrativo? 
 
Cómo proteger a la Empresa Familiar
 
Enunciamos a continuación algunos factores críticos que se deben cuidar a fin de mantener a una empresa familiar en el cause de la permanencia y el crecimiento. Son algunas de las muchas ideas que han surgido de los mismos empresarios familires que ya han sufrido las consecuencias de sus debilidades.
 
1.      Asegure la capacidad profesional tanto o más que la continuidad patrimonial.
Buena parte de las empresas familiares que fallecen en la transición generacional  se han preocupado primordialmente por cuidar el patromonio, descuidando la cusa del mismo: la capacidad profesional de las personas que laboran en ella. Cualquier viso de nepotismo que aparezca en una empresa familiar debe ser cortado por lo sano. En la génesis de la empresa familiar primero se crea la capacidad profesional y después se obtiene el patromonio. Cuando los factores se invierten, surgen los problemas de permanencia y la empresa fenece.   
 
2.      Dele estructura a los lazos afectivos
El único lazo verdadero que nos une a la familia es el amor. Pero cuando prima en las relaciones de la familia empresaria la informalidad, surgen las variantes a las interpretaciones. En la empresa familiar se deben crear estructuras formales y duraderas que garanticen que la empresa sobrevive a los intereses individuales de uno o varios de los miembros de la familia. El protocolo familiar, el Consejo de Familia, las Juntas Directivas, los Comités Operativos y otras formas de rigor hacen que se legalicen las acciones del grupo familiar para proteger el futuro de la empresa.
 
3.      Postergue la satisfacción del consumo
La empresa familiar exigió ahorro, inversión y sacrificio a sus fundadores. Quienes continúen la tarea no pueden contradecir el esquema productivo. Es necesario manejar reservas, hacer inversiones, detener dividendos en la medida en que la empresa amerite crecer y prosperar. El desborde en los gastos, la incontinencia en los egresos o en endeudamiento van en contravía del aseguramiento del futuro de las empresas familiares.
 
4.      Mantenga el balance retributivo
“A trabajos iguales, salarios iguales”, debe ser la norma de toda empresa familiar. Los desequilibrios en las remuneraciones, las prebendas inmerecidas o las preferencias patrimoniales simplemente por razones de familia son el primer apuntalamiento al derrumbe de la empresa familiar. Todo pariente que labore en la empresa deberá cumplir con las normas de productividad, efectividad y funcionamiento exigidas a cualquier persona vinculada al desarrollo de la empresa. 
 
5.      Resuelva prontamente los conflictos.
Es natural que existan diferencias de opinión o cambios de criterio en las personas que forman parte de una empresa familiar. El concenso absoluto es la excepción. Aún así, no permita que las divergencias primen sobre las relaciones. Asegure la convivencia dando pronto arreglo a las dificultades propias de la relación. La dilación en la solución de los conflictos es en gran medida la causante de la improductividad, la falta de motivación y la causante del resquebrajamiento de las empresas familiares.
 
6.      Planifique la sucesión
Así como la empresa familiar no se construye en un solo día, la continuidad de la misma es fruto de un proceso a veces prolongado y dificil en donde tanto quien entrega el bastón de mando, como quien lo recibe deben ir armonizando sus métodos y procedimientos para no generar traumatismos en el funcionamiento de la empresa familiar. Planificar la continuidad de la empresa familiar, preparar a los continuadores y fijar metas a estos cambios deberá ser una preocupación tan importante y estratégica como el cuidado patrimonial inmediato.
 
7.      Ordene el patrimonio
Mantenga el orden de la casa como si mañana se fuera de ella. La claridad en la participación accionaria al igual que la transparencia patrimonial deben ser herramienta para mantener la estabilidad empresarial. A más de las complicaciones tributarias propias, la falta de claridad en este aspecto difunde una espesa sombra de duda sobre el futuro de la empresa familiar.
 
8.      Oriéntese hacia el largo plazo sin perder la visión del día a día.
La ausencia de inversores extraños a los familiares permite a la empresa familiar actuar con mira al futuro con mayor facilidad que a una empresa anónima. Esta virtud deberá ser aprovechada para hacer inversiones y emprender proyectos de largo aliento sin que decaiga el ánimo de los accionistas. Aprovéchese de su condición de empresa familiar para invertir y progresar con mayor libertad.
 
9.      Mantenga la unidad a cualquier precio
Sea firme con las normas pero amable con las personas. La unidad familiar es un patrimonio natural muy fragil y suceptible. Es necesario aprender a manejar las diferencias personales y a compartir  las preocupaciones ajenas. Realice ingentes esfuerzos por conseguir que la unidad de la familia sea capáz de sortear las naturales dificultades de la diversidad.
 
10.  Abra las compuertas de la comunicación
Aprenda a escuchar activamente. Descubra el mensaje entre líneas que hay cuando las personas se expresan con gestos, miradas o posturas diversas. Suscite cuestionamientos y aprenda a preguntar para obtener la información y los criterios adecuados de todas las fuentes. Una comunicación abierta, espontánea es un aliciente para recibir conceptos productivos que contribuyan al mejoramiento.
 
11.  Mantenga y cuide la flexibilidad
El roble se quiebra mientras la palmera se dobla cuando llega el vendabal. Cuando las normas se tornan inflexibles, viene la inconformidad. Ser flexible, sin embargo no significa laxitud ni entrega de los principios. Esté pendiente de la integridad de los valores fundamentales de su organización y pregúntese ante una situación dudosa: “¿qué puede pasar si esta situación persiste?”.
  
12.  Manténgase competitivo
En el mundo de los negocios hoy no hay cabida para la mediocridad. Analice permanentemente qué situación le hace perder competitividad y atáquela de inmediato, máxime si tal condición es de origen familiar y puede ser controlada.
 
Recuerde: una empresa familiar es por naturaleza generadora de riqueza, pero es precísamente su condición de familiar lo que la hace tan vulnerable en el largo plazo. Mantenga los ojos en el horizonte pero los pies clavados sobre la tierra.      

Comments powered by Disqus

Nosotros+

Los servicios que prestamos están enmarcados en el más alto compromiso con la consecución de resultados personales y organizacionales, buscando la solución que usted necesita para su empresa.

Contactenos

Servicios

Ofrecemos diferentes planes de apoyo en la preparación del equipo de trabajo y en la instauración de metodologías operativas.